PROBLEMÁTICA

De acuerdo con la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología (Fecolsog), las maternidad precoz es, en muchos casos, el resultado de núcleos familiares disfuncionales. Y estas madres se enfrentan con limitaciones en el sistema educativo y el mundo laboral.

“Debe haber una política de Estado dentro de un contexto intersectorial en el que el centro sean las propias adolescentes y sus problemáticas”, dijo Armando Solano, presidente de dicha entidad.

Según el mismo Dane, de todos estos embarazos más de las dos terceras partes no son deseados, con el agravante de que muchos de ellos son producidos por relaciones entre los adolescentes, y en otros, son fruto de relaciones francamente delictivas si se tiene en cuenta que muchos hombres son mayores de edad. Según datos del Dane, 99,2 por ciento de las adolescentes, tienen hijos con adultos. Otro dato relevante: el 40 por ciento de los embarazos adolescentes son deseados.

En palabras de la doctora Sandra Gómez, ginecóloga y especialista en medicina reproductiva, aunque la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS 2015), del Ministerio de Salud y Profamilia, muestra un ligero descenso en el porcentaje de embarazo adolescente, las cifras continúan siendo muy elevada; sobre todo en las zonas rurales (vea gráfico). “Estos embarazos están ligados a menores niveles educativos y socioeconómicos, lo que empeora el problema y los pronósticos de las familias”, añadió la experta. 

Si bien las mujeres que más se embarazan en las edades tempranas están en los estratos bajos, es una problemática que también se presenta en los estratos de medianos ingresos; algo que exige una mirada que desborde las condiciones económicas como la primera causa. 

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